¿Y la Reforma Migratoria, Apá?

Y la Reforma Migratoria Integral, ¿para cuándo?

El gobierno de Estados Unidos y los políticos de este país publicitan la mejor cara de sus obras de gobierno y acciones. Pero permanece un pendiente por más de dos décadas; un pendiente que afecta a millones de norteamericanos y extranjeros: ¿Y la Reforma Migratoria, Apá? La paráfrasis la hacemos de la frase célebre del ingenioso comercial de televisión que quedó grabado en el gusto del público mexicano. En el anuncio, un padre viaja en su pick–up marca Cheyenne (la versión mexicana de la Chevrolet Silverado) con su hijo de 9 años por el rancho familiar.

Después se bajan de la camioneta, y el padre le dice a su hijo, señalando en el horizonte las tierras familiares: “mijo, algún día todo esto será suyo”. El hijo, más ilusionado con la camioneta que con cualquier otra cosa, le pregunta: “¿y la Cheyenne, apá”. El padre, también aferrado a su camioneta, se limita a repetir lo dicho: “mijo: algún día todo esto será suyo”. El hijo ve una vez más a la Cheyenne, pregunta una vez más por ella sin recibir respuesta, y ya no dice más.

“¿Y la Cheyenne, apá?” aplica cuando nos ofrecen algo bueno, pero no nos dan lo que realmente queremos o necesitamos. Por eso, hoy le podemos decir al Congreso y al Presidente: gracias por las buenas noticias, pero, ¿Y la Reforma Migratoria, Apá?

Los políticos pueden darnos las buenas noticias que quieran: la economía está mejorando, el Congreso puede reautorizar la Ley de Violencia contra las Mujeres (VAWA, por sus siglas en inglés). Pero como el niño del anuncio de la Cheyenne les decimos: ¿Y la Reforma Migratoria, Apá?

Para que suceda la reforma migratoria, se requiere que el Congreso vote a favor del cambio, y que el presidente Obama esté de acuerdo con la propuesta del Congreso. Deben de hacerlo, pues la reforma migratoria no únicamente beneficiará a extranjeros que carecen de un estatus legal válido: ayudará también quizás a más ciudadanos americanos que a quienes no son ciudadanos de este país. Me explico: los hijos y nietos estadounidenses de ese hermano salvadoreño que no tiene permiso para radicar en Estados Unidos; los sobrinos y el esposo americanos de esa mexicana que ingresó pero no salió. La sociedad en su conjunto. El mismo gobierno, por los ingresos extras que tendría con los trámites de legalización, y los impuestos que cobraría.

Senadores de ambos partidos políticos principales dieron señales hace dos semanas de estar dispuestos a trabajar por una reforma migratoria que permita a muchos de los 11 millones de migrantes que carecen de estatus legal el regularizar su situación.

El camino en la cámara de representantes podría ser más difícil que el del senado. La semana pasada se dieron los primeros signos de interés de algunos miembros republicanos de dicha cámara, pero también a marcar sus diferencias sobre la reforma migratoria. Algunos proponen un punto intermedio entre no tener estatus y la residencia permanente, conocida coloquialmente como green card. Otros se oponen; otros la apoyan.

El proceso legislativo, este proceso a través del cual se crean las leyes, es muy complicado, lleno de negociaciones, cálculos y consideraciones. En los próximos meses seremos testigos de cómo se desarrolla este tema. Esperemos que los legisladores de ambos partidos estén a la altura de las circunstancias, y aprueben la reforma migratoria.

Como lo hemos dicho antes, para los que no conocemos bien a bien todo lo que sucede a puertas cerradas, nos aguarda esperar, y tener esperanza. Muchas señales nos dicen que parece ser que esta vez sí va en serio; que es la mejor oportunidad en muchos años de lograr la tan necesitada reforma. Nos enteraremos pronto.

En orden cronológico, primero necesitamos que se apruebe la reforma, e inmediatamente después, estudiarla para conocer sus detalles. Porque si aprueban la reforma, no sabemos qué tan completa será. En otras palabras, tendremos que esperarnos a que aprueben la nueva ley, y leerla para saber si protegerá a:

  • Personas que ya han sido removidas o deportadas de EE.UU.
  • Personas con delitos menores
  • Personas que tienen poco tiempo en el país

Esperemos que el Congreso le dé a Estados Unidos y a quienes aquí vivimos, la Cheyenne, y no una bicicleta vieja.

¿Qué podemos hacer desde ahora, con independencia de que en los próximos meses pase una reforma migratoria?

  1. Ahorremos en serio. Sabemos que las reformas migratorias que permiten regularizar el estatus de los extranjeros cuestan, y que normalmente incluyen el pago de una multa, y en ocasiones el pago de impuestos cuando no se ha cumplido con la obligación tributaria. Necesitaremos dinero para el trámite. Desde ya, guarden semana a semana, mes a mes, la cantidad que puedan para cuando llegue la reforma. ¿Y si no sucede este año? El ahorro debe de continuar.
  2.  Si son ciudadanos americanos, llamen a las oficinas de suscongresistas -tanto representantes como senadores-, y pídanles que aprueben la reforma migratoria. A los demócratas, y a los republicanos. Pídanle la Cheyenne, pues.
  3.  Sigamos portándonos bien. Todos los que no somos ciudadanos americanos podemos ser obligados a abandonar el país. Eso aplica para quienes tienen estatus legal válido, y para quienes carecen de él. La invitación a portarse bien es más importante para quienes no tienen estatus válido, pues en la medida en la que cumplan con todas las reglas, las posibilidades de continuar en este país serán mayores.
  4.  Estemos atentos a las noticias de los medios de comunicación cuando sí pase la reforma. Y buscar asesoría con profesionales. Si llega la reforma, no se dejen engañar por vivales que busquen hacen su agosto, engañando a la gente. Mucho cuidado. Esto incluye la invitación a no utilizar a notarios públicos de Estados Unidos para hacer un trámite migratorio para el cual no están autorizados.

 

Twitter:    @ignaciopintoesq
                #YLaReformaMigratoriaApá

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Barak Obama, Congreso de los Estados Unidos, Reforma Migratoria

Pruebas Requeridas para Solicitar la Acción Diferida por DREAMers

Pruebas Requeridas para Solicitar la Acción Diferida por DREAMers[1]

Por Ignacio Pinto–Leon[2]

Los DREAMers[3] que soliciten acción diferida por parte del gobierno deberán de demostrar que califican para la medida. Las siguientes pruebas serán adecuadas para tal fin (por favor marque con una ‘x’ el documento o documentos que acompaña):

I.                 Para probar la identidad de la persona que solicita la acción diferida:

ð       Pasaporte, cédula de identidad o matrícula consular expedida por el gobierno del país de origen del solicitante, siempre y cuando contenga nombre y fotografía.

ð       Acta o partida de nacimiento acompañado con identificación fotográfica.

ð       Cualquier documento expedido por el gobierno de Estados Unidos que incluya nombre y fotografía: permisos de trabajo, visas vencidas, licencias de conducir, tarjetas de identificación (ID card), etc.

ð       Credencial escolar (school ID) con fotografía.

II.               Para probar que ingresó a los Estados Unidos antes de cumplir 16 años de edad:

ð       Si entró legalmente, copia del pasaporte en donde se muestre la fotografía del cliente y el sello con fecha de ingreso a los Estados Unidos.

ð       Si entró legalmente y cuenta con él, copia del formato I-94+I-95/I-94W Récord de Entrada/Salida (Arrival/Departure Record).

ð       Cualquier documento expedido por el INS (Immigration and Naturalization Service) o DHS (Department of Homeland Security), tales como la forma I-862 Notice to Appear.

ð       Documentos de viaje, tales como boletos de avión o camión que incluya fecha de ingreso a Estados Unidos.

ð       Récords escolares (transcripts, report cards, etc.) de las escuelas a las que haya asistido en los Estados Unidos, en donde se incluya el nombre de la escuela y los períodos en los que asistió a clases.

ð       Anuarios o yearbooks de escuelas públicas o privadas en donde se observe año, fotografía y nombre del cliente.

ð       Expedientes médicos o de hospitales (medical records or hospital records) en donde se describan tratamientos u hospitalizaciones, en donde se incluya el nombre del hospital o médico que lo atendió, así como las fechas de tratamiento u hospitalización.

ð       Certificados expedidos por iglesias o religiones de Estados Unidos en donde confirmen la participación de usted en ceremonias o ritos religiosos, tales como bautizo, primera comunión o boda.

ð       Contratos de renta de departamento celebrado por sus papás, en donde se incluya el nombre del cliente como menor de edad habitante del inmueble.

ð       Cualquier otro documento que piense que puede beneficiarle.

III.              Para probar que al día 15 de junio de 2012 se encontraba sin estatus migratorio válido para estar en los Estados Unidos:

ð       Si entró legalmente y cuenta con él, copia del formato I-94+I-95/I-94W Récord de Entrada/Salida (Arrival/Departure Record) en donde se observe el día en que venció la autorización de estancia en Estados Unidos.

ð       Si la tuviera, copia de orden de exclusión, deportación o remoción expedida antes del 15 de junio de 2012.

ð       Cualquier documento expedido por el INS (Immigration and Naturalization Service) o DHS (Department of Homeland Security), tales como la forma I-862 Notice to Appear.

ð       Cualquier otro documento que piense que puede demostrar que al 15 de junio de 2012 usted no contaba con un estatus legal válido en términos de la ley migratoria estadounidense.

IV.             Para probar que al día 15 de junio de 2012 usted se encontraba dentro de los Estados Unidos:

ð       Recibos de renta o talonarios de servicios (gas, electricidad, teléfono, etc.), recibos o cartas de compañías dirigidas al solicitante y que contengan las fechas en las que se recibió el servicio.

ð       Expedientes de empleo (talonarios de pago, formularios W-2, copia de pago de impuestos, tax returns, cartas del empleador,[4] o en caso de trabajar de manera independiente, cartas de bancos y empresas con las que ha llevado a cabo negocios, etc.)

ð       Récords escolares (transcripts, report cards, etc.) de las escuelas a las que haya asistido en los Estados Unidos, en donde se incluya el nombre de la escuela y los períodos en los que asistió a clases.

ð       Anuarios o yearbooks de escuelas públicas o privadas en donde se observe año, fotografía y nombre del cliente.

ð       Expedientes médicos o de hospitales (medical records or hospital records) en donde se describan tratamientos u hospitalizaciones, en donde se incluya el nombre del hospital o médico que lo atendió, así como las fechas de tratamiento u hospitalización.

ð       Certificados expedidos por iglesias o religiones de Estados Unidos en donde confirmen la participación de usted en ceremonias o ritos religiosos, tales como bautizo, primera comunión o boda.

ð       Copias de recibos de giros postales por remesas de dinero enviados en o fuera del país.

ð       Actas de nacimiento de hijos de DREAMers nacidos en los Estados Unidos.

ð       Recibos bancarios de transacciones hechas por el DREAMer.

ð       Cartas recibidas o enviadas por el DREAMer.

ð       Documentos de vehículos automotores (títulos, verificaciones vehiculares); hipotecas, contratos de renta, contratos, recibos, pólizas de seguro o cualquier otro documento en donde aparezca el nombre del DREAMer, el lugar en donde se realizó, y la fecha.

ð       Cualquier otro documento que piense que puede demostrar que al 15 de junio de 2012 usted se encontraba dentro de los Estados Unidos.

V.               Para probar que está asistiendo a la escuela (es estudiante), se ha graduado del bachillerato (high school), o posee un Certificado de Educación General (GED, por sus siglas en inglés):

ð       Récords escolares (transcripts, report cards, etc.) de las escuelas a las que haya asistido en los Estados Unidos, en donde se incluya el nombre de la escuela, los períodos en los que asistió a clases y el grado escolar concluido.

ð       Diploma de bachillerato (high school diploma) expedido por una institución escolar estadounidense.

ð       En su caso, el Certificado de Educación General (GED, por sus siglas en inglés).

ð       Cualquier otro documento relevante.

VI.             Para probar que ha residido continuamente en los Estados Unidos por lo menos desde el 15 de junio de 2007:

ð       Recibos de renta o talonarios de servicios (gas, electricidad, teléfono, etc.), recibos o cartas de compañías dirigidas al solicitante y que contengan las fechas en las que se recibió el servicio.

ð       Expedientes de empleo (talonarios de pago, formularios W-2, copia de pago de impuestos, tax returns, cartas del empleador,[5] o en caso de trabajar de manera independiente, cartas de bancos y empresas con las que ha llevado a cabo negocios, etc.)

ð       Récords escolares (transcripts, report cards, etc.) de las escuelas a las que haya asistido en los Estados Unidos, en donde se incluya el nombre de la escuela y los períodos en los que asistió a clases.

ð       Anuarios o yearbooks de escuelas públicas o privadas en donde se observe año, fotografía y nombre del cliente.

ð       Expedientes médicos o de hospitales (medical records or hospital records) en donde se describan tratamientos u hospitalizaciones, en donde se incluya el nombre del hospital o médico que lo atendió, así como las fechas de tratamiento u hospitalización.

ð       Certificados expedidos por iglesias o religiones de Estados Unidos en donde confirmen la participación de usted en ceremonias o ritos religiosos, tales como bautizo, primera comunión o boda.

ð       Copias de recibos de giros postales por remesas de dinero enviados en o fuera del país.

ð       Actas de nacimiento de hijos de DREAMers nacidos en los Estados Unidos.

ð       Recibos bancarios de transacciones hechas por el DREAMer.

ð       Cartas recibidas o enviadas por el DREAMer.

ð       Documentos de vehículos automotores (títulos, verificaciones vehiculares); hipotecas, contratos de renta, contratos, recibos, pólizas de seguro o cualquier otro documento en donde aparezca el nombre del DREAMer, el lugar en donde se realizó, y la fecha.

ð       Cualquier otro documento que piense que puede demostrar que al 15 de junio de 2012 usted se encontraba dentro de los Estados Unidos.

VII.            Para demostrar que merece la concesión de la acción diferida:[6]

ð       Carta de presentación (cover  letter), en donde se exprese con palabras sencillas por qué se merece que le concedan la acción diferida, así como los méritos y logros que lo distinguen.

ð       Currículum vítae o resume.

ð       Una o dos cartas de recomendación, preferentemente de quien no sea pariente.


[1] La lista de pruebas sugeridas fue tomada principalmente de la página del U.S. Citizenship and Immigration Services, disponible en http://tinyurl.com/PruebasDREAMers.

[2] Ignacio Pinto–Leon es un abogado autorizado para el ejercicio del Derecho en México, en Nueva York y en los tribunales federales del sur de Tejas. Es el principal en Pinto–Leon Law Firm, PC en Houston, TX.

[3] El 15 de junio de 2012 el gobierno del Presidente Barak Obama anunció que concedería acción diferida —una promesa de no remover o deportar del país a ciertos individuos— a jóvenes extranjeros que se encuentran dentro de los Estados Unidos en violación a las leyes migratorias de este país, siempre y cuando cumplieran con características definidas. Aunque la medida no concede un estatus legal válido a los beneficiados, sí permite, en la mayoría de los casos, solicitar y obtener permiso de trabajo. La medida comenzó a implementarse el 15 de agosto de 2012. Consulte la página http://tinyurl.com/AccionDiferidaparaDREAMers para mayor información.

[4] Las cartas del empleador o patrón deberán de contener el nombre de la empresa para que trabaja, el nombre del DREAMer y fechas relevantes. También incluirán la dirección del DREAMer cuando trabajó para la empresa que otorga la carta, períodos exactos de empleo y desempleo, y descripción de las actividades desarrolladas por el DREAMer para el empleador o patrón. Las cartas deberán estar firmadas por el patrón e incluir los datos de contacto de la persona responsable.

[5] Ver nota al pie número 3, supra.

[6] Aunque no es un requisito legal, es recomendable explicarle al gobierno por qué el candidato requirente es merecedor de la medida discrecional de acción diferida.

Deja un comentario

Archivado bajo Acción Diferida, DREAMers

El Gobierno de Estados Unidos Ofrece no Deportar a Ciertos Jóvenes Extranjeros con Situación Migratoria Irregular en el País

Por fin tenemos buenas noticias por compartir: justo unos días después de que la revista TIME publicó en su portada la historia de muchos DREAMers, el gobierno de los Estados Unidos, a través del Departamento de Seguridad del Interior (Department of Homeland Security, DHS) anunció el 15 de junio de 2012 que de manera inmediata comenzará a considerar si ciertos jóvenes que entraron en los Estados Unidos siendo pequeños, que no representan un riesgo para la seguridad nacional ni para la seguridad pública y que cumplan con varios requisitos, califican para que se suspendan sus procedimientos de remoción (deportación)—si estuvieran sujetos a un procedimiento ante un juez de migración—o para que no se inicien dichos procedimientos en su contra.

El articulo de la revista TIME fue escrito por José Antonio Vargas, un periodista joven y valiente que carece de estatus migratorio válido para vivir en los Estados Unidos.

La medida anunciada por el gobierno estadounidense no conferirá un estatus migratorio a quienes se beneficien con ella, pero es una buena nueva para el país, en especial para la comunidad de inmigrantes, que dará oportunidad a muchos jóvenes para vivir sin temor de ser deportados, y de poder trabajar legalmente.

Quienes demuestren que cumplen con los requisitos serán elegibles para recibir acción diferida (deferred action) por un período de dos años, sujeto a renovación, y serán además elegibles para solicitar autorización de empleo—si demuestran tener necesidad económica.

Los requisitos para ser elegibles para el ejercicio de la acción diferida, de acuerdo al anuncio del viernes 15 de junio son:

  1. Haber entrado a los Estados Unidos siendo menor de dieciséis años de edad;
  2. Haber residido ininterrumpidamente en los Estados Unidos al menos desde el día 15 de junio de 2007;
  3. No haber sido sentenciado por un delito mayor (felony) o delito menor (misdemeanor) significativo o varios delitos menores, o
  4. No tener más de 30 años de edad al día 15 de junio de 2012
  5. Encontrarse dentro de una de las siguientes categorías:
  • Ser estudiante;
  • Haberse graduado del bachillerato (high school)
  • Contar con un certificado de desarrollo educacional (general evaluation development, GED), o
  • Ser un veterano retirado honorablemente de la Guardia Costera o las Fuerzas Armadas de Estados Unidos

Se espera que el gobierno de Estados Unidos comience a implementar la medida en los próximos 60 días. Antes de ese tiempo proporcionarán más información.

¿Qué se puede hacer desde ahora?

Los posibles beneficiados con esta medida pueden hacer lo siguiente, desde ahora:

  • Si desean asesoría legal, busquen a un abogado autorizado o a alguna organización comunitaria. No pidan ayuda a un notario público que no sea abogado. Los notarios públicos que no son abogados no pueden dar asesoría jurídica.
  • Obtengan el récord escolar, para demostrar que se es estudiante, se graduó del bachillerato, u obtuvo el certificado de desarrollo educacional (GED).
  • Recaben pruebas de haber entrado a los Estados Unidos antes de los 16 años, y que se ha vivido en el país cuando menos desde hace 5 años.
  • Si la persona ha sido arrestada o le han presentado cargos criminales, es importante que solicite copia de su expediente con la policía, y en su caso, con la corte en donde se llevó su caso.

Aunque la medida anunciada no conferirá un estatus migratorio a quienes se beneficien de ella, sí ofrece varias ventajas evidentes:

  • Aquellos candidatos que se encuentren en procedimientos de remoción (deportación), lograrán que los mismos se terminen. En muchos casos, los procedimientos de remoción culminan con una orden de salida del extranjero.
  • Quienes no se encuentren en procedimientos de remoción (deportación) con un juez de migración y obtengan acción diferida (deferred action), no vivirán con el temor de ser detenidos por la policía y remitido con las autoridades migratorias.
  • Ambos grupos de beneficiados con la nueva regla podrán solicitar un documento de autorización de empleo (employment authorization card), si se puede demostrar necesidad económica. Además de eliminar el riesgo de ser detenidos, puestos a disposición de las autoridades migratorias y en muchos casos de un juez de migración, quienes reciban acción diferida podrán en muchos casos laborar legalmente.
  • Una ventaja indirecta para quienes obtengan este permiso de trabajo, será que contarán con una identificación oficial expedida por el gobierno de Estados Unidos, válida y aceptada en cualquier lugar.

Para obtener más información sobre el anuncio, visite el siguiente enlace: http://www.dhs.gov/files/enforcement/proceso-de-accion-diferida.shtm.

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized

5 Principios para Ciudadanos No Estadounidenses que Podrían Ayudarle a Mejorar Su Estatus Migratorio en EE.UU. (o al Menos No Empeorarlo)

1. SIEMPRE Asesórese con un Abogado

Tal y como le confiaría su salud y su vida a un médico, y no a un curandero, busque ayuda con un abogado para temas de Derecho migratorio estadounidense. Evite los servicios de quienes no son abogados, pues por ley no pueden asesorarle ni representarle ante las autoridades (a menos que sean parte de organizaciones acreditadas por dichas autoridades migratorias). Una nota precautoria: los notarios públicos (“notary public”) en EE.UU. generalmente NO SON abogados, y al no serlos, no pueden opinar, asesorar o representarle en trámites migratorios.

 

2. Sea Honesto con Su Abogado (de la Misma Manera en que lo Sería con su Médico)

Su abogado de Derecho migratorio requiere saber todos los detalles de su caso; no dude en compartir esa información, aún la que pudiera considerar poco popular o vergonzosa. La opinión y consejo que le dé su abogado asume que toda la información relevante fue puesta a su disposición. Adicionalmente, es bastante probable que, de existir datos inconvenientes, el gobierno sí cuente con ellos, y se utilicen en su contra. Ante información perjudicial, el mejor consejo del abogado podría ser sugerirle que dejase las cosas en el estado que guardan.

 

3. Sea Sincero con las Autoridades Migratorias

Cualquier fraude o falsedad hacia las autoridades migratorias conlleva consecuencias severísimas. El declarar falsamente que se es ciudadano estadounidense, por ejemplo, tiene como consecuencia un castigo de inelegiblidad para residencia permanente de por vida, sin que sea posible obtener ningún beneficio migratorio; la exención de esta regla o perdón disponible para este tipo de casos  es limitadísima.

 

4. Sea un Buen Huésped

Ya sea como huésped invitado (verbigracia, visitantes con estancia válida, trabajadores temporales o residentes permanentes, etc.), un huésped que se quedó más tiempo del que debía (turistas que permanecieron después del período que les fue autorizado, por ejemplo), o huésped inesperado (quienes ingresaron por un punto no autorizado, sin ser revisados y admitidos por oficiales estadounidenses), los extranjeros debemos de comportarnos de la mejor manera posible. Los huéspedes están sujetos a un estándar de conducta más elevado que el de los anfitriones. Pague sus impuestos; evite problemas con la ley; no cause daño. Muchas sentencias condenatorias en materia penal llevan a que los residentes permanentes pierdan su estatus, y para aquellos que carecían de éste, pudiera significar el terminar en detención por parte de las autoridades migratorias. Para efectos migratorios, el declararse culpable de la comisión de un delito casi siempre se considera como si la persona hubiera sido sentenciada por la comisión del mismo. En caso de tener algún problema de tipo penal, pida asesoría de un abogado en temas migratorios antes de pensar en declararse culpable.

 

5. Inicie una “Cuenta de Ahorros para Trámites Migratorios”

Todos los extranjeros que viven en los Estados Unidos deberían de mantener una cuenta de ahorro dedicada a preservar, mejorar u obtener estatus migratorio. Los residentes permanentes han de considerar la opción de naturalizarse como ciudadanos estadounidenses; quienes tienen estatus de no inmigrantes podrían calificar para buscar la residencia permanente; las personas que no tienen un estatus migratorio legal podrían, en algunos casos, calificar para ajustar su estatus al de residentes permanentes; una eventual reforma migratoria le daría la oportunidad a millones de extranjeros de legalizar o mejorar su estancia; cualquier extranjero tiene el riesgo de estar sujeto a procedimientos de remoción ante un juez migratorio. Esos ejemplos conllevan gastar dinero, ya sea para pago de derechos al gobierno, honorarios de abogado, fianza o todos los anteriores. Ahorre dinero para algunos o todos los escenarios planteados; tener una reserva extra no le hará daño. En el peor de los casos, si transcurren los años y no hecha mano del recurso ahorrado, puede destinarlo a otro fin, pues el capital es suyo.

Deja un comentario

Archivado bajo Consejos Prácticos

Visas Estadounidenses para Emprendedores: La Nobilísima Visa “E”

 

Bienvenido el Dinero y Esfuerzo de Emprendedores

Emprendedores Bienvenidos

Estados Unidos —huelga decirlo— propicia e incentiva la generación de riqueza y consecuentemente de empleos que acrecienten la economía del país. Una forma de hacerlo es ofreciendo visas para que ciertos extranjeros vengan a los EE.UU. a desarrollar una inversión o a importar o exportar bienes o servicios. Me refiero específicamente a las visas “E”.

La mejor forma de explorar la posibilidad de optar por una visa “E” es planear con tiempo, probablemente visitar los EE.UU. con fines de negocio (la “B1” de la visa “B1/B2” que utilizan quienes ingresan como turistas bajo la categoría “B2”) y asesorarse sobre oportunidades de negocio.

Esta visa tiene dos formas de ser: la E-1, válida para quien busca establecerse en el país como comerciante exportador/importador de bienes o servicios, siempre y cuando se sea ciudadano de un país con el cual los Estados Unidos tenga un tratado de inversión o acuerdo comercial que permita dicha clasificación (el Departamento de Estado publica una lista completa de dichos países). Adicionalmente, el intercambio comercial a desarrollar debe de ser sustancioso —la ley lo define como “la cantidad de intercambio comercial suficiente para asegurar el flujo continuo de intercambio entre los EE.UU. y el país extranjero— y primordialmente entre los EE.UU. y el país de nacionalidad del comerciante.

La segunda forma de ser de esta clasificación es la visa E-2, ideada para quien busca para dirigir y desarrollar las operaciones de una empresa en la cual tiene invertido, o está listo para invertir, una cantidad sustanciosa  de capital; al igual que con la visa E-1, la ley no fija un monto mínimo que califique como “inversión sustanciosa de capital”, sino que da una definición lo suficientemente amplia para analizar caso por caso: relevante en relación al costo total de la compra de un negocio establecido o su creación, suficiente para asegurar el compromiso financiero del inversionista con el éxito de la operación de la empresa, y de una magnitud bastante para permitir la probabilidad de que el inversionista desarrolle y dirija con éxito la empresa. Además de la sustancialidad del monto de la inversión, se requiere ser ciudadano de un país con el cual los Estados Unidos tenga un tratado de inversión o acuerdo comercial que permita dicha clasificación.

Los países hispanoparlantes cuyos ciudadanos califican para la clasificación “E” son: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador (sólo E-2), España, Honduras, Jamaica (sólo E-2), México, Panamá (sólo E-2) y Paraguay.

Como ventaja adicional de ambas clasificaciones, los cónyuges de inversionistas o comerciantes que los acompañan, son elegibles para obtener autorización de empleo.

Contar con la información sobre los trámites migratorios es únicamente el primer paso; tan importante como aquél, es hacer un estudio serio sobre la viabilidad del negocio que se quiera desarrollar, pues como humorísticamente me compartió un extranjero, sin planeación, la única manera de venir a los EE.UU., invertir por un par de años, y regresar al país de origen con un millón de dólares… es traer dos millones de dólares. Y es cómico decirlo, pero trágico vivirlo.

Además de la viabilidad del negocio, es conveniente asesorarse debidamente con quien tenga experiencia con la operación del mercado que se elija. Aún el más exitoso de los empresarios de un país debe de adaptarse y aprender de las condiciones de otro país para obtener los resultados deseados.

¿Y si se tiene la intención de venir a los EE.UU. a desarrollar un negocio y el país de origen del extranjero no permite la clasificación E? ¿Qué pasa si no se tiene los recursos suficientes para cumplir con los requisitos legales? ¿Qué mejor alternativa se tiene si el monto disponible excede los $500,000 o $1’000,000 de dólares? Existen más posibilidades. Más adelante escribiré sobre otras visas y opciones.

Deja un comentario

Archivado bajo Comerciantes (Importadores/Exportadores), DOS, Inversionistas, Visa "E"

Residencia Permanente: A Veces es Mejor Diferir su Trámite

 

¿Actuar o esperar? Depende

¿Qué es más conveniente: comenzar el trámite de residencia permanente inmediatamente o esperarse? La respuesta, como casi todas las que damos los abogados, es depende.

 

Las personas que se encuentran dentro de los Estados Unidos sin estatus legal válido y califican para tramitar la residencia permanente como parientes inmediatos o directos de ciudadanos estadounidenses –cónyuges, hijos solteros menores de 21 años, y padreo o madre de ciudadano estadounidense mayor de 21 años– deben de evaluar si les conviene o  no realizar dicho trámite. La propuesta podría parecer ilógica –¿quién, con opción de regularizar su estatus migratorio, optaría por prolongar el status quo, o más propiamente, perpetuar la falta de estatus legal?–

Pues sí, existen casos en los que es mejor aguardar. Aunque sean parientes inmediatos de ciudadanos estadounidenses. La diferencia principal está en cómo se hará el trámite.

En términos generales, existen dos formas en las que se puede solicitar el estatus de residente permanente de los EE.UU. para quienes se encuentran dentro del país:

  1. Ajuste de estatus. En esta opción, el candidato que tiene una petición de migrante aprobada (I-130), le pide al gobierno de EE.UU. –más concretamente, al USCIS– que ajuste su estatus migratorio al de residente permanente. El candidato realiza todos los trámites dentro del país, incluyendo una entrevista con un agente de USCIS. En el mejor de los casos, se aprueba la petición.
  2. Proceso consular. Aquí el candidato que tiene una petición de migrante aprobada (I-130), le pide al gobierno de EE.UU. –más concretamente, al Departamento de Estado– que tramite a través de alguno de sus consulados fuera del país una visa de migrante que le dará al extranjero el carácter de residente permanente una vez que entre al país con dicha visa. El candidato, que como dijimos al inicio de esta nota, se encuentra en EE.UU., sigue las instrucciones recibidas, envía la documentación que le soliciten, y finalmente sale del país para realizarse los exámenes médicos necesarios y tener la entrevista final en el consulado de Estados Unidos que se le indique, obviamente fuera del país (en el caso de mexicanos, casi todas las entrevistas de visas de migrante se realizan en Ciudad Juárez).

¿Y qué tiene qué ver la opción de trámite (ajuste de estatus vs. proceso consular) para quien califica para el trámite de la residencia permanente por ser pariente inmediato de ciudadano estadounidense, cuando el extranjero vive en los Estados Unidos y no cuenta con un estatus migratorio válido, en la decisión de buscar la residencia permanente o no?

La respuesta es sencilla, y de vital importancia: quienes han estado ilegalmente en los Estados Unidos 6 meses o más a partir de cumplir los 18 años y abandonan el país, automáticamente reciben un castigo de 3 o de 10 años en los cuales no puede obtener una visa –ni de migrante, ni de turista, ni de trabajo– a menos que obtengan una exención o perdón (waiver) en el que demuestren la dificultad extrema que se le causaría al cónyuge estadounidense en caso de que se negara dicho perdón.

La siguiente pregunta lógica es: ¿cómo se sabe si un caso califica para ajuste de estatus, y así evitar las consecuencias indeseables de salir del país después de haber estado ilegalmente por 6 meses o más? Si se es pariente inmediato de ciudadano estadounidense, se puede buscar el ajuste de estatus si se demuestra una de las dos siguientes circunstancias:

  1. Que se entró legalmente. El extranjero debe de poder demostrar que su ingreso a los EE.UU. fue hecho después de haber sido inspeccionado y admitido por un oficial migratorio de este país. Una de las formas más comunes de demostrar dicha admisión es con la forma I-94 que expiden la Customs and Border Protection (CBP) en los puertos de entrada,
  2. Que se es beneficiario de la protección otorgada por la sección 245(i) de la Ley de Nacionalidad y Ciudadanía (INA). Los criterios básicos para saber si se está protegido por la sección 245(i) del INA son:
    1. Ser beneficiario de una petición de inmigrante presentada con fecha no posterior al 30 de abril de 2001, o ser el hijo, cónyuge o ex–cónyuge de tal beneficiario.
    2. Haber estado físicamente presente en los Estados Unidos el 21 de diciembre de 2000, si usted es el beneficiario principal y la petición se presentó entre el 15 de enero de 1998 y el 30 de abril de 2001.

¿Y qué si no califican para ajuste de estatus? ¿Bajo ninguna circunstancia debo de buscar la residencia en un consulado de EE.UU.? Sí se puede solicitar la residencia permanente, pero el éxito o fracaso de la misión dependerá de qué tan viable sea el caso para la obtención de la exención o perdón (waiver) del que hablamos.

¿Qué alternativa se tiene si se quiere evitar el riesgo de una negativa a la exención o perdón? Esperar. Y ahorrar para cuando se decida buscar el trámite.

Estas son las líneas generales del dilema. ¿Qué hacer para saber si se califica para buscar el ajuste de estatus dentro de los EE.UU., sin necesidad de acudir a un consulado americano fuera del país, en su caso concreto? Consúltenlo con un abogado –no con un notario público, no con sus amigos, y no con el vecino–. Pague la consulta, busque a uno que las haga gratis, o acuda a centros en los que se ofrezcan esos servicios a la comunidad. De esa manera tendrá la información necesaria para tomar la decisión que les convenga al candidato y a su familia.

 

Deja un comentario

Archivado bajo Ajuste de estatus, DOS, I-601 waiver, INA § 245(i), Proceso consular, USCIS

Derecho migratorio de los EE.UU. para Hispanoparlantes

Bienvenidos a mi blog sobre Derecho migratorio estadounidense, creado específicamente para hispanoparlantes. Soy un abogado con licencia para practicar Derecho en Nueva York y en México, quien de paso haré homenaje a la lengua de Cervantes.

El objetivo principal es compartir noticias y opiniones relacionadas a esta rama de la ciencia jurídica de los EE.UU., reservándome el derecho de salirme por la tangente a discreción.

Como dato extraño, la Real Academia de la Lengua -máxima autoridad de la lengua española-, no reconoce el anglicismo blog; lo más próximo sería denominarle cuaderno electrónico de bitácora, pero honestamente suena atroz. Por tanto utilizaremos la palabra blog para describir a este blog. Así que a partir de aquí el nombre irá sin cursiva: adiós, blog; bienvenido, blog.

Saludos cordiales,

Ignacio Pinto León

2 comentarios

Archivado bajo Uncategorized